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Etapas de un proyecto de ERP: qué pasa en cada fase y quién decide qué

Las ocho etapas de un proyecto de ERP, de diagnóstico a estabilización: qué se hace en cada una, qué entregables pedir y quién en tu empresa decide.

· 5 min de lectura

Cuando un proyecto de ERP se atora, casi nunca es por el software. Es porque nadie tenía claro en qué etapa estaba, qué se esperaba de cada área y quién tenía la última palabra cuando dos opiniones chocaban.

Este artículo recorre las etapas de una implementación en el orden en que ocurren, con lo que se hace en cada una, lo que conviene pedir por escrito y la decisión que le toca a tu empresa. Las duraciones dependen de la complejidad de cada operación, así que aquí no hay calendarios universales.

Por qué conviene ver el proyecto por etapas

Un ERP no se instala como un programa de oficina. Es un cambio en la forma de operar, y por eso las implementaciones se dividen en etapas con una salida clara cada una. Si una etapa no cierra, la siguiente hereda el problema y lo hace más caro.

Los nombres cambian de un implementador a otro y de un producto a otro. La secuencia de fondo es la misma: entender, diseñar, construir, migrar, probar, capacitar, arrancar y acompañar.

Etapa 1. Diagnóstico y alcance

Aquí se documenta cómo opera hoy la empresa: procesos, sistemas, hojas de cálculo que sostienen el cierre, reportes que la dirección pide y obligaciones fiscales. Con eso se define qué entra al proyecto y qué se deja para una segunda fase.

Lo que debe quedar por escrito: el alcance por proceso, las áreas y entidades legales incluidas, los supuestos y lo que queda fuera. Las guías del propio fabricante coinciden en que un requisito que no aparece aquí vuelve más tarde, normalmente cuando ya es caro atenderlo.

Te toca decidir: el alcance y el patrocinador del proyecto. Sin alguien de la dirección que lo respalde, las prioridades se negocian cada semana.

Etapa 2. Diseño de procesos

Cada requisito se traduce en cómo va a funcionar el proceso en el sistema nuevo: flujos de aprobación, estructura de cuentas, roles, catálogos y reportes. Es la etapa donde se discute qué se adapta al estándar del ERP y qué realmente necesita una personalización.

Conviene pedir un documento de diseño que tus líderes de área revisen y firmen. Es mucho más barato corregir un flujo en papel que en un sistema ya configurado.

Te toca decidir: qué procesos cambian y cuáles se respetan. La regla útil es personalizar solo lo que da una ventaja a tu operación y adoptar el estándar en el resto.

Etapa 3. Configuración y desarrollo

Se construye el diseño: estructura de la empresa, catálogo de cuentas, impuestos, roles y permisos, flujos, integraciones con otros sistemas y las personalizaciones aprobadas. Aquí también se prepara la localización fiscal: timbrado de CFDI, DIOT y contabilidad electrónica.

Pide demostraciones por proceso con datos de ejemplo, no una presentación al final. Si algo no cuadra con la operación, se nota a tiempo y no en la víspera del arranque.

Te toca decidir: validar cada demostración y levantar la mano cuando algo no corresponde a cómo trabajan.

Etapa 4. Migración de datos

Es la etapa con más riesgo de retraso, junto con las pruebas de usuario. Se decide qué datos viajan, se depuran, se transforman al formato del sistema nuevo y se cargan en varias rondas de ensayo.

  • Viaja lo que la operación necesita desde el primer día: catálogos depurados, saldos iniciales, clientes y proveedores activos, documentos abiertos e inventario con su costo.
  • Se queda en consulta lo que solo sirve de historial.
  • Cada carga de ensayo se concilia contra el sistema anterior: balanza, cartera, bancos e inventario.

El error frecuente es dejar la depuración para el final o asumir que es tarea de TI. Los datos son de cada área, y quien los conoce debe validarlos.

Te toca decidir: qué se migra y quién firma que la carga cuadra.

Etapa 5. Pruebas

Se prueba por capas: primero cada función, luego los procesos completos de punta a punta y, al final, las pruebas de aceptación de usuario, donde las personas de tu equipo recorren su trabajo real, como cerrar un periodo o facturar a un cliente a crédito.

Pide que cada prueba tenga un resultado esperado y un responsable que lo apruebe. Un defecto encontrado en esta etapa cuesta una fracción de lo que cuesta después del arranque.

Te toca decidir: si el sistema está listo para operar. Esa aprobación es de tu empresa, no del implementador.

Etapa 6. Capacitación

Se capacita por rol, con los procesos y los datos de tu propia empresa, y antes del arranque. Una sesión general para todos rinde poco: la persona de cuentas por pagar y quien autoriza compras usan partes distintas del sistema.

Ayuda formar a una o dos personas por área que dominen el proceso y puedan resolver dudas del día a día.

Te toca decidir: liberar el tiempo de las personas. Si capacitarse compite con el cierre, el cierre gana.

Etapa 7. Arranque

La fecha se confirma cuando los datos cuadran y las pruebas pasan, no antes. Hay empresas que arrancan todo al mismo tiempo y otras por fases, por proceso, unidad de negocio o ubicación. Ninguna opción es mejor en abstracto: depende de qué tanto riesgo puede absorber la operación.

Define desde antes cuándo se da por bueno el arranque, con criterios medibles, y qué se hace si no se cumplen.

Te toca decidir: la fecha, y si el criterio de arranque se cumplió.

Etapa 8. Estabilización y acompañamiento

Las primeras semanas de operación real destapan dudas y ajustes que ninguna prueba mostró. Se atienden incidentes, se refuerza la capacitación y se mide contra lo que justificó el proyecto: días de cierre, ajustes manuales, tiempos de respuesta a la dirección.

Acuerda por escrito cuánto dura este acompañamiento y cómo se transfiere el soporte a la operación normal.

Cómo usar esta lista

Antes de firmar una propuesta, ubica en ella cada una de estas ocho etapas. Si falta alguna, pregunta quién la va a cubrir. Y confirma que para cada etapa esté claro qué entrega el implementador y qué debe aportar tu equipo.

En CETERiS trabajamos con Oracle desde 2008, con Fusion Cloud ERP, NetSuite y E-Business Suite, y acompañamos a empresas de México y Latinoamérica en la implementación y en la localización fiscal que exige cada país. Si quieres saber en qué punto está tu empresa, empieza por la guía De Excel a ERP en www.ceteris.mx/guia-excel-a-erp/ o agenda una conversación con nuestro equipo.

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